10 CONSEJOS PARA DELEGAR CON ÉXITO Y HACER QUE TU NEGOCIO CREZCA

Vivimos tiempos de prisas, y muchos emprendedores sueñan con tener tiempo. Tiempo para ellos mismos,  su salud, sus hobbies, para disfrutar de su familia, y también para trabajar en sus proyectos e impulsar sus negocios. Si este es tu caso, una delegación eficaz puede ayudarte a concretar tus sueños y ganar el tiempo, la libertad y el éxito que buscas.

Delegar es uno de los secretos mejor guardados de los emprendedores de éxito. Es posible sacar adelante grandes proyectos si pasas el trabajo más pesado a otras personas en quienes confías. Quien delega puede enfocarse en las actividades estratégicas para su negocio, que son aquellas que tienen una mejor Rentabilidad de la Inversión.

Sin embargo, si no sabes cómo delegar bien, corres el riesgo de perder tiempo en vez de ganarlo, de frustrarte, sentirte perdido, y al final, acabar haciendo todo tú solo de nuevo, habiendo perdido tiempo y dinero en vano.

Si conoces o has leído a autores como Tim Ferriss, ya quizás sepas que delegar funciona, pero probablemente nunca nadie te ha enseñado cómo se hace de la mejor forma. Nadie nace aprendido y delegar no es algo intuitivo. Tal como cualquier otra capacidad, se aprende y se entrena hasta conseguir ejercerla naturalmente.

Hoy quiero compartir 10 consejos que te pueden ayudar a la hora de delegar, para que ganes tiempo y un negocio más rentable.

 

  1. Enfócate en lo que vas a poder hacer cuando empieces a delegar

Es fácil caer en el error de pensar que delegar te va a salir caro en tiempo, dinero y energía. Para entender si esto es verdad, haz una lista de 10 actividades de gran rentabilidad que vas a poder emprender cuando tengas tiempo. Al enfocarte en tu potencial, entenderás que la delegación no es un coste, sino una rampa de lanzamiento para algo mayor y mejor.

 

  1. Establece un objetivo

Si no sabes a dónde te diriges, no podrás elegir un camino. Reflexiona por unos momentos y responde a esto: ¿Qué quiero conseguir específicamente delegando las tareas A, B y C?

 

  1. Encuentra a la persona adecuada

Cerciórate de que la persona en quien vas a delegar (un miembro de tu equipo, un empleado, un Asistente Virtual) tenga la cualificaciones y experiencia suficientes para lo que necesitas. No obstante, lo más importante es la actitud que la persona demuestra frente a los desafíos. Necesitas una persona con recursos, creatividad y ganas de aprender. Piensa también que, casi siempre, conseguir hacer algo es mejor que quererlo perfecto y no hacerlo. Empieza delegando tareas simples y menos arriesgadas, y poco a poco, ve aumentando la complejidad del trabajo y la responsabilidad que la persona va a asumir. Quédate siempre con la palabra final en cuanto al resultado.

 

  1. Mantén un sistema de gestión — y enseña con él

Si no nos apoyamos en un sistema fácil y efectivo para organizar nuestro trabajo, será fácil procrastinar, fallar entregas, etc. Para delegar bien, el emprendedor tienen que convertirse en un «gestor de proyectos básico», ya que va a empezar a tener personas a su cargo. Si aún no lo haces, empieza ya a usar algún sistema de gestión de proyectos o de visualización de tareas para facilitarte la elección de aquellas que quieres delegar. Después, introduce a su asistente en el sistema para poder acompañar todas las tareas de su responsabilidad. Esto ahorra tiempo y trabajo a ambas partes.

 

  1. Define prioridades

Para llegar a tu objetivo, tienes que identificar y distinguir las tareas delegables de las no delegables. Para cada tarea, pregúntate: «¿Tengo que hacer esto yo mismo?» No caigas en el error de confundir lo que prefieres hacer con lo que tienes que hacer para alcanzar tus objetivos. Probablemente habrá tareas en tu lista que, por cualquier motivo, no podrás delegar. Delega las tareas que otra persona puede hacer por ti y gana así tiempo para las primeras.

 

  1. Comunica claramente el resultado final

Tu idea de resultado esperado de una tarea no sirve de nada si está solo en tu cabeza. Explica con detalle lo que esperas, da la formación necesaria, y acepta que la persona que has elegido tiene la capacidad para hacer el trabajo tan bien como tú mismo. Si tienes dudas, vuelve al punto 3 y practica la confianza (hacer algo es mejor que quererlo perfecto y no hacerlo). Si aún así no estás seguro, piensa de nuevo tu elección en cuanto a la persona en quien delegas.

 

  1. Concede libertad (en vez de hacer microgestión)

Un asistente es una persona con juicio propio, que también puede resolver cuestiones ella sola, y que incluso podrá encontrar soluciones diferentes y más eficaces de las que habías pensado inicialmente. ¡Cuando das confianza a tu asistente, los resultados pueden sorprender!

 

  1. Evalúa el trabajo de modo amable y honesto

Lo más probable es que tu asistente haya hecho lo mejor que sabe en el tiempo disponible y con las herramientas y la información que tenía. Agradece el trabajo, pero también sé crítico. Primero, sé crítico contigo mismo y evalúa qué ha fallado de tu lado (¿subestimaste el tiempo necesario? ¿no fuiste claro al transmitir el resultado esperado?).

Después de esta reflexión, sé crítico con quien ha hecho el trabajo, explica por qué no ha salido bien, y oriéntale sobre cómo hacerlo mejor las próximas veces. No te olvides también de escuchar su versión — puede que haya existido ruido en la comunicación o que haya interferido algún factor sorpresa. Solamente cuando la comunicación es honesta en ambas partes, el trabajo fluye. La cuestión más importante es: La confianza es la base de la delegación exitosa.

 

  1. Aprende con los errores

Los errores son oportunidades para aprender a hacer las cosas mejor. Reflexiona sobre qué es lo que ha salido mal que podría haber salido mejor. Pregúntate:

  • ¿Ha habidos fallos en la comunicación?,
  • ¿Qué herramientas han faltado o no han funcionado?,
  • ¿He dado las condiciones (información, tiempo) suficientes para concluir la tarea con éxito?

La próxima vez, comprueba todos estos puntos con tu asistente y ve qué puedes resolver para que los fallos no se repitan.

 

  1. ¡Rodéate de personas exitosas!

Socializa e intercambia impresiones con profesionales que ya delegan y están satisfechos con el resultado. Ellos podrán guiarte en tu camino hacia el éxito en la delegación — ¡y a buenos negocios!

 

Marta López | Asistente Virtual Ejecutiva | marta@mlsoluciona.com

Artículo publicado en MLSoluciona – Delegação Virtual e Produtividade