¡Sigue estos pasos y compra tu casa sin equivocarte!

El momento en que toma la decisión de comprar casa coincide muchas veces con pensamientos inherentes al compromiso y al riesgo.

La compra de casa se considera una inversión de gran alcance, incluso para los mayores y mejores inversores, — entiéndase, personas o empresas que compran casas tan solo con el objetivo de obtener rentabilidad. Es una decisión ponderada, calculada y normalmente mucho menos emocional cuando se compara con la decisión de quien compra tan solo con el objetivo de utilización del inmueble.

En cualquier caso, es importante referir que en una adquisición, bien cuando se libera capital propio, o cuando se solicita un capital ajeno a un banco, en realidad estamos haciendo una inversión, y, cuando hay inversión, hay siempre un riesgo asociado.

El común de los mortales tiene dos grandes miedos presentes en su mente cuando adquiere un inmueble: miedo de equivocarse, comprando la casa que no necesita; o miedo de ser engañado, comprando gato por liebre.

En este artículo vou solo a hablarle del primer miedo, el miedo de equivocarnos.

Muchas veces escucho «comprar una casa no es como comprar un par de zapatos», y de hecho, si te equivocas al comprar un par de zapatos, podrás cambiarlos por otros o tener un perjuicio rápidamente recuperable sin gran esfuerzo. Equivocarse en la compra de casa es algo que nadie desea, por eso, he decidido escribir 3 pasos básicos para garantizar una decisión segura y mucho menos estresante:

 

1er paso| Antes de empezar el proceso de decisión de compra, reúne a tu familia por más pequeña o grande que sea, y apóyate en la opinión de quien te conoce bien. El objetivo es saber responder a algunas preguntas que te podrán orientar en tu decisión de compra inmediata o a largo plazo:

  • Comprar casa, ¿para qué?
  • Comprar casa, ¿por qué?
  • Comprar casa, ¿cuándo?

Reflexionar y saber responder a estas preguntas es esencial, porque la compra de la casa está normalmente correlacionada con una necesidad de cambio de vida, así que, tener un motivo claro para la toma de decisión será mucho más lógico. Los motivos más comunes son: matrimonio; salir de casa de los padres, hijos, divorcio, cambio de trabajo, cambio de estilo de vida, entre otros. Lo importante es conseguir descubrir tu verdadera motivación. Después debes evaluar la urgencia de concretar tu decisión, es decir, debes definir el plazo para la compra. Si constatas que no tienes motivo para comprar o para mudarte, lo mejor será esperar y posponer la compra.

 

2º paso| Has respondido a las preguntas anteriores y te has dado cuenta de que realmente hay un motivo claro y en cierta forma urgente para comprar (atención que el mercado inmobiliario es lento y la urgencia se mide en meses). A partir del momento en que decides que vas a comprar, debes empezar a reflexionar sobre qué es lo que de hecho necesitas comprar. En esta fase normalmente las personas se vuelven emocionales y tienen tendencia para buscar y visitar muchas casas con el objetivo de encontrar la casa perfecta para ellos, que tendrá que cumplir los tres B: ¡buena, bonita y barata! Conviene referir que las casas, tal como otros productos, son caras o baratas en comparación con otras de características similares, que son también productos únicos y que lo que se vende hoy, posiblemente no volverá a aparecer tan pronto, o tal vez nunca más.

Lo que te aconsejo que hagas es una lista honesta de tus necesidades y de tus deseos. Pon en orden las 3 necesidades que predominan en tu decisión y que resuelven tu «problema. En estas 3 necesidades podrá incluso constar la zona, no te olvides de que los inmuebles son fijos y de que la zona condiciona, y de que ese es tal vez uno de los factores más importantes para tomar la decisión.

Ordena después tus deseos, y a partir de ese momento, ya puedes tener una visión clara de tu casa ideal — ya que ya has identificado lo que realmente necesitas— , y ahora sí, puedes empezar a buscar y a visitar inmuebles. Verás que serás mucho más consciente, objetivo y menos temeroso, además de que perderás menos tiempo.

 

3er paso| Todos tenemos un límite financiero para una adquisición, por eso, será imporante saber si necesitas financiación o no. Si no necesitas financiación, mejor, pero podrás estar desde el principio limitado al capital propio del que dispones. No te olvides de los gastos de adquisición, tales como: Impuestos sobre transacción de inmuebles, notario y IMI (anual); hoy en internet fácilmente puedes encontrar todos los costes inherentes a la compra de una casa. Si optas por financiación, la elección de las condiciones será bastante importante, verifica: el spread (beneficio que el banco retira sobre tipo de interés Euribor); el LTV (relación entre la financiación y la garantía); aquello que el banco te va a prestar; el tipo de interés (fijo o variable, ve lo que más te conviene), y sobre todo, ve si la hipoteca que le proponen para la adquisición es cumplible y cómoda para ti, teniendo en cuenta tu presupuesto familiar — un consejo prudente: nunca debe superar el 35% a 40% de sus ingresos.

 

¿Estos tres pasos tienen sentido para ti? ¿Estás motivado para comprar? ¿Tienes una idea clara de lo que necesitas, deseas y puedes comprar? ¡Entonces puedes decir que estás listo para comprar tu casa sin equivocarte!

 

Artículo publicado en la revista Visão